Filetes de merluza con salsa de zanahorias

INGREDIENTES

  • 600 gr de pescado blanco (yo he usado bacalao)
  • 3 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 2 tomates medianos maduros
  • AOVE y sal
  • 1 cucharada de harina integral
  • 300 ml de caldo de pescado o de agua
  • 100 ml de vino blanco
  • 1 hoja de laurel

PREPARACIÓN

Comenzaremos picando la cebolla menuda y el diente de ajo, cortamos las zanahorias en rodajas, así como los tomates pelados en dados. Colocamos una cazuela al fuego con el aceite y cuando esté caliente añadimos la cebolleta y el ajo, salteamos durante 2 minutos, para después añadir las zanahorias y el tomate, bajamos el fuego y dejamos cocer todo junto durante 10 minutos más.

Una vez que pase el tiempo, echamos la cucharada de harina, removemos para que se integre y vamos añadiendo el agua o el caldo, así como el vino. Añadimos el laurel y la sal y le damos un hervor para que evapore el alcohol.

Le bajamos el fuego y lo tenemos chup chup unos 15 minutos. En mi caso, una vez pasado este tiempo he batido todo, para que la salsa quede más uniforme.

Mientras tanto,en otra sartén, doramos el pescado con un pelín de AOVE. No hacemos el pescado mucho pues no lo vamos a consumir de forma inmediata,y cuando lo vayamos a comer tendremos que calentarlo, y se seguirá haciendo.

Acompañaremos de arroz cocido.

Es un plato que permite su congelación, si lo vais a hacer os recomiendo que lo hagáis a la más baja temperatura que os permita vuestro congelador (-30º es lo deseable, a esa temperatura llegan los congeladores de 4*). Si tenéis botón de congelación rápida pulsadlo.

Congelar significa enfriar las partículas de agua que contiene el alimento en cuestión. Si conseguimos enfriar estas partículas de la manera más rápida posible conseguiremos que el alimento no se vea dañado y luego lo podamos consumir tranquilamente con la misma textura que si fuera fresco.

En el caso de la proteína animal, al congelar de forma rápida evitamos que las cristalizaciones de agua rompan el músculo de la carne, y con ello nos aseguramos de que a la hora de consumirlo no lo distinguiremos de un producto no congelado.

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